Tallando una corona para tornillo sin fin, con un macho de roscar

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Hace años en un ferretería de Barcelona, durante una de esas interesantes e instructivas charlas de ferretería que se entablan si haces las preguntas adecuadas, un señor me comento algo sobre una misteriosa técnica ninja para hacer engranajes de una manera sencilla a la par que económica, sin necesidad de tener grandes recursos al alcance.

Ese dato quedó escondido en mi memoria sobre todo porque en aquella época no tenia ni siquiera los mínimos recursos barra conocimientos, y recién comenzaba a plantearme confeccionar mis primeros esqueletos de bolas. De hecho es probable que esa conversación surgiera a raíz de mis indagaciones al respecto...

Total, que hace poco me embarque en un mini-divertimento que me ha llevado a recuperar esa idea y a buscar información sobre como llevarla a cabo,porque claro, recordarlo no implica saber el como. Aunque cabe decir que en el intenné los apuntes al respecto no son tan abundantes como en otros temas tratados en este blog y los datos mas útiles los hallé en un par de foros (enlazados mas arriba) y algún vídeo.

El asunto consiste en desbastar, mediante un macho de roscar, un cilindro de un diámetro determinado  de forma que se tallen los dientes que coincidirán con un tornillo o varilla roscada de la misma métrica que el macho. Es decir, que el cilindro se convertirá en la corona, y el tornillo o varilla hara las veces de tornillo sin fin...

Juego de machos rectos para roscar, de los baratos tirando a infames...  
Como veréis en el enlace al foro que he puesto más arriba, hay unas inevitables matemáticas implicadas en el asunto si queremos tener un determinado numero de dientes en relación al sinfin, en función del diámetro inicial del cilindro. Aquí no lo reflejare, porque mis primeras pruebas han sido "a la valiente" partiendo de cilindros de diámetros entre 10 y 20 mm que tenia por casa. Poco a poco si el asunto sirve ya me adentrare en esos menesteres más precisos.

Redondo de bronce de 20mm
Por ahora, con tallar unos cuantos dientes bastaba. El macho recto va colocado perpendicular al cilindro y gira a revoluciones lentas. El cilindro va libre, bien centrado sin oponer mucha resistencia y con calma, lentamente sin forzar poco a poco lo acerco al macho dándole profundidad a los dientes que se van generando. 

Macho de M10.
El resultado no esta mal, bonito cuanto menos, aunque sabré si funciona bien en cuanto disponga deforma útil de las coronas obtenidas en relación a su correspondiente tornillo de M10.


Hay cosas por mejorar en el proceso, salta a la vista, como sujetar mejor el cilindro frente al macho, o utilizar uno de mas calidad, e incluso que sea helicoidal, para que los filetes del mismo no pierdan contacto con el cilindro mientras gira a la hora de tallarlo. Con todo, es un proceso asequible, relativamente sencillo de experimentar y to reshulon que, como tantos otros, puede ir bien tenerlo en el bagaje de recursos.


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